En mas de una ocasión y a través de estos artículos que periodicamente publico en mi blog pèrsonal, he mencionado, lo provechosa que para el conjunto de todo el país fué la colaboración que en su momento se produjo, entre los Gobiernos del Presidente Pujol desde Catalunya, con el Gobiernodel Presidente Aznar.
Una vez cumplimentados los llamados Pactos del Majestic, y ya entrados en la segunda legislatura, en la que el Gobierno Popular disponia de mayoria absoluta en el Congreso de los Diputados, la colaboración siguió dando sus frutos, el Presidente Aznar sabia escuchar y así, se atendian las aportaciones qye desde Catalunya y desde el Gobierno de la Generalitat, se hacian en materia económica, familiar, laboral, etc.
Eran aquellos, tiempos de bonanza económica, y en todo el Estado, pero especialmente en zonas manufactureras comoi Catalunya, se hacia dificil encontrar mano de obra.
El Partido Popular no era en exceso partidario de facilitar la entrada de personal extranjero que cubriese las necesidades del momento, y fué desde aquí, desde Catalunya, desde donde se insistió en el aspecto de que habiendo trabajo, actividad y delante de la pèrpectiva de crecer y generar riqueza, se hacia necesario facilitar el acceso de trabajadores de otros paises.
Finalmente llegaron las facilidades, pero probablemente y viendo las cosas desde el momento presente, con un exceso de persimibilidad y sin demasiado control, en la concesión de permisos de trabajo y acreditaciones a todo el personal que llegaba..
Dicho lo anterior, en su momento ya se constató que la decisión habia sido oportuna, y de ahí, los superavits en la Seguridad Social y de todas las cuentas del Estado, generando al efecto unas tasas de crecimiento que duplicaban las de los paises de nuestro entorno.
Insisto en el aspecto de que probablemente, falto la implantación de mecanismos que cubriesen la posibilidad de regular la permanencia en nuestro país de la inmigración llegada, de acuerdo con la fluctuación en las necesidades de mano de obra.
Probablemente y de haber previsto la llegada de una situación de crisis como la que estamos viviendo, se hubiese controlado todo el proceso desde una perspectiva mas conservadora, pero la realidad es que en la actualidad, ya n o podemos volver al punto de partida, en el que la mano de obra extranjera, prestó a nuestro país un encomiable servicio.
No es lícito afrontar una campaña electoral,basada en questionarse la necesidad o no de la inmigración, este ha sido un proceso irreversible, los que llegaron, siguen ahí, trabajando o tratando como ocurre en general, de encontrar un puesto de trabajo y en consequència, tienen y deben tener, el mismo trato que el resto de ciudadanos.
Otra cosa, es el tema de la seguridad y de la delincuencia, esta ya es una problemática que depende de las Fuerzas de Seguridad, de la Justicia y de las Leyes a través de las cuales nuestro país se rige y que probablemente deberian ser revisadas.
Una campaña electoral, hay que afrontarla, huyendo de temas fáciles, electoralistas en exceso, en un momento con tasas de paro tan importantes como las que estamos sufriendo, lo fácil es proclamar y defender que hay un exceso de inmigración, que limita los derechos de los ciudadanos autoctonos, huyamos del discurso facil y seamos mas imaginativos, a la larga la ciudadania lo agradece.
Josep Mª Carbonell i Vilaró
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario